Promoción Granada 1961
Indice:
Larache y la asignatura de Terapéutica Física Carta de la hija de Paco Miralles a José Edery Carta del hijo de Miguel Vargas Vallejo Nuestro compañero Francisco Martín Cobo, D.E.P. Comentario a la carta de la hija de Paco Miralles Carta de la hija de Paco Miralles
Comenzamos juntos la Carrera de Medicina, hace 60 años, algo más de dos centenares de compañeros, comprendiendo entre ellos un gran porcentaje procedente de países hispanoamericanos. La mayoría de estos fueron abandonando la facultad por atrasarse en los cursos, o por traslado o regreso a su país. En la primera Orla al terminar la carrera figurábamos 169 licenciados (faltaban muy pocos del total) y 19 profesores. Veinticinco años después, en las Bodas de Plata celebradas en Granada, nos enteramos que algunos de estos compañeros nos habían dejado definitivamente. Pero fue en la orla de 1992 donde ya solo figurábamos 141 compañeros, aunque también unos pocos faltaban por no actualizar su contacto con Paco Miralles. En las Bodas de Plata decidimos, sobre todo porque la mayoría tras 25 años habíamos perdido el contacto, y la amistad y afecto se iba desvaneciendo, reunirnos con más frecuencia. Primero cada dos años y en años sucesivos cada año en una reunión nacional, y con más asiduidad la interprovincial. Esta feliz iniciativa, gracias al esfuerzo de todos los que hemos ido asistiendo y colaborando, pero especialmente de los que de forma continua han organizado los encuentros y facilitado los contactos entre compañeros, fructificó en un entrañable afecto entre los asiduos a las reuniones. Ello unido a una periódica comunicación entre todos nosotros, ha conducido a una mayor unión, no solo entre los que hemos querido mantener el contacto y recuerdos, sino también entre nuestras familias, aunque el compañero o compañera cabeza de familia hubiera fallecido. Labor y sacrificio que debemos a nuestro inolvidable ilicitano Francisco Miralles Llopis (QEPD) y ha heredado voluntariamente con eficacia, sacrificio y entusiasmo, su compañero de trabajo en Elche, nuestro compañero granadino de Huélalo, el pediatra José García Jiménez. Muchos compañeros, desde un principio, no quisieron participar de este compañerismo y amistad que perdura desde hace más de medio siglo. Y otros por despreocupación, soberbia, dejadez, pereza o desinterés (si relatara algunos casos, comprobaríais que rayan en el ridículo o la mezquindad), han ido perdiendo el contacto, a pesar del interés hacia ellos mostrado por varios compañeros. No han vuelto a asistir a reuniones ni a querer tener contacto con la Promoción, algunos de ellos exponiendo pueriles pretextos. Han dejado de existir para nosotros, mejor dicho, es como si nunca hubieran existido pues ya ni siquiera se les menciona, como si se les hubiera borrado del egipcio “Árbol de la Vida”. Un comentario talmúdico explica que al igual que el mejor equilibrio lo mantiene una mesa de tres patas, el ser humano equilibrado es el que reúne las tres condiciones siguientes: “Que en la sinagoga (léase también iglesia) se dedique a las oraciones, en la casa y las alegrías a su familia, y en la amistad a sus compañeros de siempre. Pues estos, aunque no en toda ocasión podrán compartir sus alegrías, siempre les tendrá para compartir sus penas”. Gracias compañeros de la Promoción Medica de Granada 1961 por ser la tercera pata equilibrante en este último tramo de nuestra vida. Y también alegre recuerdo de nuestra juventud y madurez, no solo durante nuestra etapa universitaria, sino fundamentalmente en estas últimas décadas.
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